CLORURO DE MAGNESIO E HIJOS SANOS

Invito, además, a todos los médicos de la tierra para que controlen en la sangre de toda mujer la dosis de Magnesio, para evitar que en el mundo sigan naciendo bajo partos tortuosos hijos con enfermedades terminales, hijos histéricos, incapacidad física-mental y muchos otros males que afligen el alma de los padres y de los hijos cuando su mamá carga con las consecuencias de un parto sin Magnesio en sangre.

A mi entender, si se le midiere a una Madre durante su gestación o lactancia el Magnesio en sangre a igual que el Ácido Fólico, no existiría complicación ni trastorno alguno; porque el Magnesio entre otras muchas virtudes es el encargado en fijar el Calcio en los huesos del niño y así evitar que sea extraído del reservorio de los huesos de la Madre, evitándole así el daño irreversible que producirá en sus huesos y el sistema nervioso que es regulado mediante estas irreemplazables sales.

Además, las Sales de Magnesio proveen la humedad necesaria en las glándulas intestinales, para poder evacuar a diario un mínimo de tres veces y así controlar la temperatura térmica que el intestino grueso requiere, porque de ésta depende el hígado, de ella la flora intestinal, de ella depende el corazón y del corazón el oxígeno para todo el organismo.

Originalmente todos los alimentos contenían  una dosis importante de Magnesio, pero en la actualidad son muy pocos los alimentos que contienen este preciado mineral. Por esta razón, quien incorpore Magnesio en el agua de cada cocción, proveerá a la sangre la energía necesaria para armonizar los campos Magnéticos y así proveer mediante las glándulas intestinales la humedad necesaria para expulsar del organismo todos los desechos que éste genera a diario y así eliminar en el menor tiempo las impurezas que serán adheridas en la pared de los 80 cm del intestino grueso.

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